La NASA comienza a probar sistema para gestionar el tráfico de drones en las ciudades

La NASA comienza a probar sistema para gestionar el tráfico de drones en las ciudades

El proyecto de control de tráfico aéreo automatizado de la NASA para drones va rumbo a su último año, el más crucial para las ambiciones de la agencia, por lo que el futuro de las entregas con drones y los taxis voladores podría depender del éxito de estas pruebas.

El programa de Gestión de Tráfico de Sistemas de Drones (UTM, por sus siglas en inglés) ha estado activo desde el año 2015, y ha sido posible gracias a la colaboración de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) y otras agencias federales. El programa busca explorar la manera en que los drones de vuelo automático y controlados remotamente pueden coexistir en los cielos de las ciudades estadounidenses.

Según The Associated Press (AP), los investigadores de la NASA realizaron pruebas de vuelo de drones en Reno, Nevada. El sistema tiene la capacidad de detectar posibles colisiones entre drones cuando viajan en una ruta establecida por un software de GPS. En caso de que las pruebas terminen siendo exitosas, el sistema permitiría gestionar miles de drones en vuelo a medida que el negocio de entrega basados en estos vehículos aéreos sigue expandiéndose.

En declaraciones a AP, David Korsmeyer, funcionario de la sede de la NASA en California, afirmó:

Esta actividad es el desafío más reciente y técnico que hemos hecho con los sistemas aéreos no tripulados (…) Cuando comenzamos este proyecto hace cuatro años, muchos de nosotros no habríamos pensado que estaríamos aquí hoy volando vehículos aéreos no tripulados con sistemas avanzados de aviones no tripulados en edificios de gran altura.

La FAA tendrá acceso a los resultados de las pruebas, sin embargo, agencia dijo que no influirá en las regulaciones sobre el uso de drones hasta que se trabaje en una norma que permita identificar los drones en vuelo. En este sentido, Korsmeyer dijo que el objetivo es lograr un equilibrio entre las intenciones corporativas y las medidas seguras para los ciudadanos.