Ha muerto Trevor, el pato que llegó a una isla durante una tormenta y vivió el resto de su vida solo

Ha muerto Trevor, el pato que llegó a una isla durante una tormenta y vivió el resto de su vida solo

Se le conocía como “el pato más solitario del mundo” y quizá no fuera una exageración. Trevor llegó volando a la isla de Niue en mitad de una tormenta y se convirtió en el único pato de todo el país. Vivió el resto de su vida en un pequeño charco junto a una carretera hasta que fue atacado por un perro y murió.

En Niue era una celebridad. La isla del Pacífico sur tiene apenas 1600 habitantes y recibe 9000 visitas al año, por lo que es conocida por su tranquilidad.

Trevor apareció durante una tormenta en enero del año pasado. Se cree que llegó desde Nueva Zelanda, pero también pudo venir de Tonga u otra isla del Pacífico. Solía volar hasta las casas cercanas en busca de comida, pero siempre volvía al pequeño charco donde varios lugareños lo alimentaban y cuidaban de él.

Photo: Trevor the Duck – Niue (Facebook)

En un país donde hay más gallinas que personas, Trevor no tenía iguales, pero hizo migas con un gallo, un pollo y un weka (una especie de ave local):

Photo: Trevor the Duck – Niue (Facebook)

“Hubo llamadas para conseguirle pareja, pero preocupaba traer otro pato a un país sin una fuente de agua natural”, explica Rae Finlay, directora de la Cámara de Comercio de Niue y única gestora de las redes sociales de Trevor the Duck.

Photo: Trevor the Duck – Niue (Facebook)

“Como Niue no tiene estanques, lagos, ríos ni arroyos, el charco de Trevor a veces se secaba, pero los lugareños, el personal de jardinería de la Alta Comisión de Nueva Zelanda o el Servicio de Bomberos de Niue siempre acudían al rescate y lo rellenaban hasta que volvía a llover”, cuenta Finlay a Gizmodo en Español.

Algunos propusieron enviar a Trevor de vuelta a Nueva Zelanda, pero se descartó por cuestiones de logística y bioseguridad. Además, el pato ya tenía un hogar. Pequeño y solitario, pero un lugar al que se había habituado, al fin y al cabo. El problema eran los perros, de los que casi siempre escapaba volando.

Photo: Trevor the Duck – Niue (Facebook)

“Después de un año conduciendo con una bolsa de avena siempre en el coche, echaré de menos mis paradas de camino al trabajo para alimentar a Trevor el pato y ver cómo estaba”, dice Finlay. “Sin duda, llegó a muchas personas de todo el mundo que probablemente buscaron en Google dónde estaba Niue”.

FUENTE: es.gizmodo.com