Así es como fijar la mirada en pantallas puede afectar tu visión

Así es como fijar la mirada en pantallas puede afectar tu visión

Vivimos inmersos en un mundo predominantemente tecnológico. Disponemos de una gran cantidad de dispositivos electrónicos que van desde computadoras portátiles, tabletas y teléfonos inteligentes hasta la tecnología que fomenta la medicina, la ciencia y la educación.

Caracterizada por una constante renovación, la tecnología llegó para quedarse. Si bien cada avance que entra en la escena tecnológica tiene el potencial de mejorar nuestra calidad de vida, en algunos casos, puede afectar negativamente la salud.

Un problema creciente

Se ha demostrado que la exposición prolongada a las nuevas tecnologías puede tener un efecto en el bienestar de los usuarios, particularmente, pasar una gran parte del día frente a una pantalla, se ha relacionado directamente con problemas visuales, mayormente con lo que se conoce como el síndrome del ojo seco.

El síndrome del ojo seco se reconoce como un problema creciente de salud pública y una de las razones más frecuentes para buscar una intervención oftalmológica. Se han utilizado varios términos para describirlo: enfermedad del ojo seco, queratoconjuntivitis seca y, más recientemente, el síndrome de lágrima disfuncional.

En los últimos años, se ha registrado un incremento notable de la prevalencia de esta afección visual, especialmente en los países de mayores ingresos per cápita, lo que se asocia con la interacción constante con pantallas digitales.

El síndrome del ojo seco se manifiesta por la disminución de la frecuencia de parpadeo que ocurre cuando los usuarios utilizan la computadora o cualquier otro dispositivo que implique observar una pantalla.

Signos y síntomas

La afección ocular produce sequedad de la conjuntiva y la córnea, debido a la disminución de la función lagrimal o la rápida evaporación de las lágrimas, afectando la superficie ocular y la película lagrimal, lo que produce molestias, trastornos visuales e inestabilidad lagrimal con daño potencial a la córnea y la conjuntiva.

La patología se distingue por algunos signos y síntomas que incluyen picazón, ardor o sensación de presión en los ojos, enrojecimiento, visión borrosa, sensación de párpados pesados ??o dificultad para abrir los ojos y dolor en diferentes niveles, que puede localizarse en alguna parte del ojo, detrás del ojo o incluso alrededor de la órbita.

Si bien el síndrome del ojo seco se ha vuelto mucho más común a medida que más personas pasan más tiempo mirando las pantallas, otros factores ambientales como la exposición a irritantes como gases químicos, humo de cigarrillos, corrientes de aire acondicionado o calentadores, pueden provocar inflamación crónica de la conjuntiva y sequedad ocular.

El papel de los proveedores de atención primaria, oftalmólogos y farmacéuticos debe ser educar a las personas sobre la prevención de la sequedad ocular al limitar el tiempo de pantalla, fomentar un incremento en la frecuencia con que se parpadea, usar lágrimas artificiales y mantener el ambiente hogareño fresco y húmedo.

 

Fuente: www.tekcrispy.com